Publicado el 25/01/2010 | revision del juego East India Company
Nota de Warphammer: 7.0
Durante todo el siglo XVI y sobretodo durante el XVII se abrieron una gran cantidad de nuevas rutas comerciales y la Europa Occidental tuvo conocimiento de lejanos e importantes puertos y naciones que comerciaban con las materias primas más exóticas y valiosas. Ante tal oportunidad de negocio, las grandes potencias Europeas de la época no dudaron en lanzarse, invirtiendo gran cantidad de recursos, al dominio de estos nuevos mercados. Para este fin se crearon las compañías de las Indias Orientales, que adquirieron un tremendo poder en la época, que algunas de ellas pudieran imprimir su propio dinero o que pudieran declarar guerras da una buena idea de esto.En esta época es en la que nos sitúa East India Company, título desarrollado por el estudio finlandés Nitro Games conjuntamente con Paradox y distribuido en nuestro país por FriendWare y del cual os presentamos el análisis.
En East India Company deberemos asumir el rol de gobernador general de una de estas compañías comerciales respaldada por una de las naciones disponibles, es decir Gran Bretaña, Países Bajos, Francia, Dinamarca, Suecia, España, Portugal y el Sacro Imperio. En este punto hemos de comentar que echamos de menos un pequeño texto respectivo a cada nación que ayudaría a identificarse con las diferentes situaciones históricas nacionales y comerciales.En el juego disponemos de 4 modos de juego; campaña, batalla, batalla rápida y multijugador. Las diferentes campañas se desarrollan entre el año 1600 y el 1750, dependiendo del tipo de campaña, las cuales se diferencian principalmente entre sí como hemos dicho en los periodos temporales que abarcan y el modo para conseguir la victoria global ya sea cumpliendo objetivos comerciales, a través del control de un determinado número de puertos, etc...

Gráficos
El juego básicamente lo controlamos a través de dos interfaces, por una parte tenemos el mapa estratégico muy al estilo Europa Universalis en el que vemos representados los puertos, flotas y mercancías. En este mapa estratégico podremos controlar a nuestras flotas estableciendo rutas comerciales, atacando objetivos, etc... Las áreas de juego son ciertamente limitadas, tenemos por una parte Europa, base de las diferentes potencias y por otro lado un buen número de puertos situados en África, la península Arábiga y la costa Sur de Asia. En este aspecto echamos de menos la posibilidad de comerciar con puertos del resto del planeta aunque es cierto que esta pugna comercial se centró principalmente en el área representada en el juego.La segunda interfaz que comentábamos es la del puerto, en la cual podemos comerciar, construir nuestra flota o mejorar nuestras instalaciones.Una acción tan común como la transición entre estas dos interfaces puede en principio parecer un grave fallo del juego ya que la animación 3D de los puertos obliga a pasar por una pantalla de carga de datos, afortunadamente tenemos la opción de desactivar esta animación en el menú de opciones gráficas. Por lo demás los gráficos cumplen perfectamente su cometido sin quitarle ninguna fluidez al desarrollo del mismo y cabe destacar también la lograda representación de las batallas navales especialmente cuando nos veamos luchando en medio de terribles tormentas.

Sonido
La música del juego es adecuada y de calidad aunque en juegos de desarrollo largo como este es casi inevitable que tras largas partidas se haga algo monótono a nuestros oídos, en cuanto a los efectos de sonido también merecen una nota destacada. Sin embargo cabe destacar, algo que siempre es de agradecer, es que en la versión española distribuida por FriendWare en España incluso el audio de los vídeos está doblado.

Jugabilidad
El control de las diferentes flotas (un máximo de 20) es muy intuitivo lo que permite que en pocos minutos podamos comenzar a desplegar nuestra compañía en los puertos africanos más cercanos. Destacar botones de acciones rápidas como el de comerciar automáticamente con el puerto que deseemos, evitando a jugadores que no lo quieran el exceso de microgestión que lastra otros títulos similares. Los puntos clave a partir de aquí son obviamente comerciar con productos que reporten grandes beneficios, controlar puertos clave en las rutas comerciales y si es posible conquistar y mantener los puertos de origen de estas materias primas, algunos de ellos tan míticos como el de Zanzíbar. Para conseguir esto a parte del requerimiento de ser hábiles comerciantes, entran en acción otros dos aspectos, la diplomacia y la acción militar y para todo ello tenemos a nuestra disposición 11 tipos de navíos diferentes tanto de transporte de mercancías como de guerra, desde balandras a fragatas pasando por bergantines y goletas.La diplomacia en este caso es más esencial que nunca ya que entre nuestra base y los diferentes puertos siempre habrá puertos y flotas de otras compañías por lo que deberemos tener especial cuidado en cultivar unas buenas relaciones para evitar que nuestras rutas comerciales se vean cortadas por la competencia. En todo caso si la diplomacia nos falla o si preferimos imponernos por otros métodos menos "civilizados" siempre nos quedará la opción militar en la que nuestras flotas nos permitirán atacar navíos y puertos enemigos neutrales y defendernos de los ataques piratas.

Y como no podía ser de otra forma nuestros comandantes serán clave en la flota, ya que a medida que los vayamos utilizando y adquieran experiencia, irán ganando niveles y nos permitirá que les asignemos diferentes bonus como un aumento en la precisión de los cañones o puntas de velocidades superiores que realmente marcan la diferencia en las refriegas y son estas, las batallas navales una de las características más destacadas de East India Company. Fielmente representados, estos combates, son una novedad y a la vez para jugadores que como yo no están habituados a combatir con grandes buques de guerra a vela pero de nuevo el control dentro de estas batallas. Podremos dar ordenes a vista de pájaro pero también en cualquier momento podremos tomar control directo de una de nuestras naves y moverlo con el teclado mientras que el ratón nos permite ir cambiando la configuración de las velas y de los cañones, cambiar las cámaras de abordo y disparar al enemigo como si estuviéramos realmente en el puente del navío. Para adecuar la dificultad de estos combates podremos elegir modo de combate normal, arcade o simulación y os puedo asegurar que en este modo de simulación, librar un combate al mando 4 o 5 grandes naves en medio de una tormenta con fuerte viento y oleaje es todo un reto. Destacar por supuesto que la IA se comporta de manera más que correcta, pero si llega el momento en el que creéis que domináis este arte perfectamente, en el modo multijugador (especialmente centrado en las batallas navales) os esperan cientos de jugadores para poner a prueba vuestras capacidades.

Conclusión
East India Company es un buen juego, similar a otros de la factoría Paradox en su control, opciones y grafismo pero aporta frescura ya que nos permite controlar compañías comerciales en vez de naciones y por su simulación de batalla naval, que no nos extrañaría que fuera tomada a modo de referente por futuros títulos. Un título sin duda alguna recomendable y del que en el momento de escribir estas líneas ya se encuentran disponibles dos expansiones de pago por descarga digital, “Pirate Bay” y “Privateer” que esencialmente nos permiten controlar a la facción pirata y jugar como un mercader independiente respectivamente.

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