"Si quieres la paz, prepárate para la guerra". - Publius Renatus, 390 AD

Caesar III

Publicado el 04/06/2007 | revision del juego Caesar III

Nota de Warphammer: 8.0

El emperador eres tú

Caesar III nos transporta a la época de la Roma imperial, cuando todavía habían asentamientos por fundar y territorio por expandir. Con Caesar III se acabó el camino de la saga en el mundo 2D, pero sin duda no se pudo concebir mejor final.

Podríamos haber elegido otro título de entre los muchos candidatos para dar comienzo a esta serie de análisis de viejas glorias. Son re-reviews, retro-reviews, etc. Podemos ponerle el nombre que más nos apetezca. Pero el destino y la casualidad, términos que habitualmente solemos confundir, ha hecho llegar a nuestras manos un gran juego de apareció haya por 1998. Este hecho combinado con que se trata de uno de nuestros juegos favoritos, han hecho que como resultado de todo ello, tengamos el honor, digno de un emperador, de analizar uno de los mejores simuladores de construcción(building game) de la historia. Hablamos como no de Caesar III.


Caesar III captura 492

Gráficos
Caesar III nos presenta un cuidado, detallado y lujoso motor gráfico en 2D, que años más tarde todavía continua conservando su frescor y vitalidad. La intemporalidad del motor gráfico, constituye uno de los más claros ejemplos del gran trabajo realizado en 1998 por Impressions. Mediante una clásica vista isométrica, que se puede rotar en 4 direcciones, el motor gráfico en 2D se combina con algunas escenas cinemáticas en 3D. Estas escenas pueden producirse por varios motivos: la cólera de Neptuno desencadena una fuerte tormenta que destruye todas embarcaciones y nos deja sin los preciados denarios que genera el comercio marítimo o tal vez, somos testigos de un mensajero venido en cuádriga con una petición del mismísimo emperador. La perspectiva ofrecida por una ciudad de 2000 personas, una metrópolis en plena ebullición, con cientos de ciudadanos romanos corriendo arriba y abajo por sus calles, atareados en sus más diversas labores, constituye todo un espectáculo. De hecho, cuando nuestra ciudad ya es lo suficientemente grande y tenemos una gran bolsa de denarios para capear cualquier desastre, podemos pasarnos minutos observando nuestra creación y sus ciudadanos. Desde las humildes y lúgubres tiendas de los recién llegados a los apartamentos Magnos, desde el joven que acompaña a la vendedora del mercado, al prefecto que inspecciona las calles en busca de delitos. El motor gráfico representa varios climas y ecosistemas, desde zonas desérticas, propias de los confines del imperio, a los típicos parajes de los territorios occidentales mediterráneos. En definitiva, el apartado gráfico cumple sobremanera su función y se consigue una nota muy alta. Posteriormente otros juegos como Faraón o Zeus mejoraron aún más este apartado, pero considerando el tiempo transcurrido y desde la perspectiva de los años, podemos decir sin temor a equivocarnos que uno de los motivos que hacen grande, y sobretodo tan especial a Caesar III, es su logrado apartado gráfico.


Caesar III captura 492

Sonido
¿Excepcional?¿Magnífico?Escoger el calificativo que más gustéis pues la banda sonora y efectos de sonido de Caesar III, siguen la línea general de la producción y constituyen otro gran trabajo. Para empezar, las diversas composiciones que podemos escuchar en el juego (y no son pocas) consiguen el efecto adecuado, alimentar la imaginación del jugador y sumergirlo en la época romana por completo. A medida que transcurre nuestra partida, y conforme nuestra población crezca en número de habitantes, la música irá cambiando. Las primeras composiciones son ligeras y agradables, pero al alcanzar nuestras ciudades tamaños significativos, la música otrora sencilla se torna en toda una partitura imperial, digna de la ciudad de un César.
Por otro lado, hemos de destacar la magnífica labor de traducción de las voces. Porque, sí, las voces están totalmente en castellano. Pero esto no acaba aquí porque no estamos ante una mera traducción. Una gran labor en la elección de las voces adorna a Caesar III. Cada personaje de nuestra ciudad tiene su voz particular: el barbero, la empleada de los baños, el gladiador, el prefecto. Y cada uno nos comenta sus problemas y preocupaciones en cualquier momento de la partida. Incluido el César, al que podremos oír habitualmente regañandonos por haber malgastado rápidamente sus fondos. Banda sonora majestuosa, efectos de sonido y voces perfectas. Otro tanto ganado para Caesar III.


Caesar III captura 492

Jugabilidad
En Caesar III podemos optar por el modo carrera, donde iremos asciendo de rango a ojos del emperador, y vez tras vez, se nos encargarán diversas misiones con una dificultad progresiva. En este modo, al elegir la nueva misión, deberemos decidir si nos quedamos con la versión pacífica, una provincia desprovista de acción militar y enemigos, o una provincia con unos objetivos más modestos, pero con la amenaza feroz de los enemigos de Roma a las puertas. También podemos jugar misiones individuales como Tarragona, Londinum u otras tantas. Cada una variará en sus objetivos y dificultad.
Hablando ya del sistema de juego, Caesar III se nos muestra como paradigma de la jugabilidad. Cierto es, que el parche 1.1 no soluciona algunos fallos clamorosos como es que los personajes de la ciudad, recorrerán la carretera hasta salir de la propia ciudad. Ante esto, como gatos viejos que somos cortaremos la carretera y darán media vuelta. Pero esto es la excepción y casi una curiosidad.
Antes del comienzo de cada partida, el César nos informará de la misión y de los objetivos que tenemos asignados. Para construir nuestro asentamiento deberemos tener en cuenta las necesidades básicas de los ciudadanos: alimentos, agua y alojamiento. Al comienzo de la partida, ante la falta de trabajadores, no se podrán cubrir todos los puestos de trabajo. Tenemos a nuestra disposición un asesor laboral, que nos permitirá asignar prioridades para cubrir los puestos de trabajo vacantes, en perjuicio de otros. De hecho, las pantallas de los asesores nos informarán de todo lo que acontece en nuestra ciudad: impuestos, salarios, población, puntuación conseguida, religión, festivales, etc. Esta información nos es imprescindible para saber a ciencia cierta, de que carecemos y en que tenemos que gastarnos nuestro precioso oro. Dependiendo de la misión, si hay peligro de invasión de tropas enemigas o no, deberemos modificar nuestras prioridades. Por ejemplo, si estamos en una provincia peligrosa y tenemos minas de hierro a nuestra disposición, será básico construir junto con las primeras granjas estas minas, para la extracción del hierro y la posterior manufactura en armas.
Algo muy importante es que el desarrollo de la misión está lleno de sobresaltos. Podemos tener una situación controlada, con una provincia bien defendida, un César contento, y un buen futuro por delante para que de repente, la ira de un dios azote nuestras cosechas, la construcción de un edificio nos deje en números rojos, y la ciudad se endeude cada vez más. Un sólo suceso, ya sea los factores divinos, los destinos comerciales o simplemente, un pequeño error en nuestra gestión y la situación se tornará harto complicada. Pero ahí también está lo realmente adictivo de Caesar III. El tener que poner la pausa (tecla P) y decidir que hacer con esos últimos fondos. Esas decisiones si son meditadas pueden dar un vuelco a la situación. Porque una de las muestras de la gran jugabilidad de Caesar III es su adicción ya que resulta muy difícil despegarse de la pantalla después de más de 2 horas de juego. Siempre se puede hacer algo, construir nuevas granjas, conjurar nuevas amenazas, mejorar nuestro favor al César.
El menú de construcción es muy intuitivo y con un par de misiones ya encontraremos todos los recursos a nuestra disposición. Además del panel de asesores, tenemos el panel del imperio, donde ver las rutas comerciales por abrir y la distancia a que le están los enemigos de la ciudad. También disponemos de un botón de alertas, donde quedan recogidos los últimos sucesos en la ciudad, y mediante un sólo click nos podremos desplazar al lugar del evento. En la parte superior encontramos el botón Capas. Este botón, nos permite examinar multitud de información relativa a la ciudad: los riesgos de criminalidad en las calles, el riesgo de derrumbamientos, la cobertura de la red de aguas de la ciudad, etc.
Caesar III brilla enormemente en el apartado de la jugabilidad y nos pone encima de la mesa, horas, horas y horas de diversión.


Caesar III captura 495

Nuestro veredicto
Impressions desarrolló posteriormente otros juegos pero su obra culminante muy probablemente sea Caesar III. La guinda del pastel a una saga de 3 títulos, que aúna grandes gráficos, excelente música y sonido y impresionante jugabilidad. Si a eso sumamos la excelente labor de traducción en castellano de todos los textos, y algo mucho más complicado, una gran labor en el doblaje de las voces, sólo nos puede quedar toda una obra maestra de los juegos de construcción.

Pros
  • Lujosos gráficos en 2D, excelente banda sonora y exquisita jugabilidad
  • El trabajo de doblaje de las voces es soberbio
  • El juego consigue meterte de lleno en el ambiente de la época romana

Contras
  • Algunos fallos leves en la IA de la CPU. Nada importante.

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