Europa. Verano de 1943. Tras la derrota de Stalingrado, el grupo de ejércitos A del frente oriental situado en la zona conocida como Cáucaso debe replegarse y evacuar la zona. De lo contrario, el Ejército Rojo podría cercar a los alemanes y conseguir un segundo Stalingrado. Esta operación soviética se bautizó con el nombre de Pequeño Saturno. Los alemanes consiguieron evitar el cerco y reagruparse en Rostov del Don y en la península de Taman, frente a Crimea.
Liderada por uno de los mejores generales de la Segunda Guerra Mundial, Von Manstein, la Wehrmacht necesitaba recuperar la iniciativa estratégica y tal vez, esta fuese su última oportunidad. Von Manstein castigó a un debilitado Ejército Rojo, algo desgastado después de una ofensiva interminable que duraba desde Stalingrado. La contraofensiva alemana permitió recuperar Jarkov y Belgorod, antes de que empezase el deshielo, que traía consigo el barro y una casi total paralización de la actividad militar. Comenzaba a gestarse la Batalla de Kursk. Un saliente de 160 km de ancho por 160 km de longitud que penetraba peligrosamente en las líneas alemanas. Los dos dictadores estaban resueltos a dictar sentencia sobre esta situación.
Fue la mayor batalla entre blindados que ha conocido la historia. Por parte alemana, 2.700 unidades entre tanques, cazacarros y cañones de asalto, apoyados por 10.000 piezas de artillería. Por parte soviética, más de 3.000 blindados apoyados por 20.000 piezas artilleras. El ganador fue el Ejército Rojo a pesar de contabilizar unos 1200 tanques destruidos y casi 200.000 muertos. Para Alemania, supuso un gran agujero en sus reservas estratégicas y un duro golpe en sus recursos humanos, pues perdieron más de 50.000 hombres.
Estos terribles datos fueron los que acontecieron en aquel verano de 1943, cuando la humanidad decidió volverse loca y jugar, nunca mejor dicho, a la ruleta rusa. Pero la historia a menudo suele reescribirse. Pero para ello no te hará falta ser un terrible dictador sanguinario o un pusilánime trepador político. Frontline: Fields of Thunder pone en tus manos el terrorífico poder bélico de dos de los mayores y más temibles ejércitos de la historia: el Ejército Rojo y la Wehrmacht. Con el motor gráfico del incomparable Blitzkrieg 2 de Nival, podrás tomar tus propias decisiones y comprobar lo duro que puede resultar cumplir las ordenes del Alto Estado Mayor. Lee el avance de Frontline: Fields of Thunder en Warphammer.net. Muy pronto el análisis definitivo del que se nos antoja, un más que meritorio titulo de estrategia para pc.
